Pages

El Sexto Palacio III

miércoles, 16 de marzo de 2011

… Mis ojos finalmente se acostumbraron a intensa luz del son en su cenit, y vi un gran camino digno de dirigirse a un palacio, o al menos eso era lo que yo creía,  inicie mi marcha y pronto me di cuenta que estaba en una colina que coronaba una ciudad y la calle en la que me encontraba recorría la ciudad  línea recta, al parecer era una ciudad grande, podía ver las finas edificaciones, y alrededor de toda ella unas grandes murallas que la protegían.
Estoy caminando en medio de una ciudad abandonada, me parece raro que todo esté tan desolado pero tan intacto a la vez, cualquiera diría que la ciudad aun está ubicada, desde la colina la ciudad se veía grande pero ahora que estoy a media ciudad siento que es enorme.
Pronto anochecerá y aun me falta mucho camino por recorrer,  caminare toda la noche que no me da confianza detenerme en medio de esta ciudad.
Media luna ilumina tenue mi camino, voy sigiloso  y apenas hago ruido, alerta, pero el silencio es tan profundo jamás en mi vida había estado en un ambiente así, he llegado a un tipo de plaza en el cual hay una fuente al medio, una fuente sin agua, el viaje me ha cansado así que pasare el resto de la noche acá, además que la misma fuente me proporcionara encubrimiento.
El sol rasga el alba, y un nuevo día a comenzado, al igual que yo he iniciado la marcha, me doy cuenta que avance mas de lo que creí, y después de unas horas ya puedo ver la puerta.
Ya en esta parte del camino comienzo a encontrar cosas que me impresionan, armaduras con su guerrero dentro muerto, catapultas y otros artefactos raros, las construcciones con daños, todo un escenario de una batalla a gran escala por la cantidad de armaduras y artefactos de guerra, me pregunto que fue todo esto y quienes fueron los que lucharon acá, ya estoy frente a las puertas de la ciudad o lo que queda de ellas. Una puerta grande que ahora esta semi-destruida, con mucho cuidado escalo hasta el punto más alto de ella y desde ese punto puedo ver un escenario más crudo, un real campo de batalla como jamás lo hubiera imaginado.
Ahora estoy fuera de la ciudad, a mi alrededor un campo de batalla, incontables guerreros debieron haber perdido su vida acá por un ideal, o por una sencilla orden. Aun pienso que me espera en este largo camino, un camino que es desconocido para mí.
La luna nuevamente ilumina mi camino, pero acá es diferente, acá aun se escucha el sonido de las espadas chocando, de  flechas en el aire y otros  sonidos que no puedo distinguir, por momentos siento que un ejército completo se viene contra mí, al escuchar el ruido de cientos de caballos al galope, incluso a veces escuchó murmullos de las oraciones pronunciadas por los guerreros antes de entrar en combate, me doy cuenta que todos bendicen sus armas antes de ir a matar. Pero por ratos el silencio vuelve a inundar el ambiente, no creo haber avanzado mucho ya que he pasado todo este tiempo a la defensiva, esperando ser atacado, esperando encontrarme con mi destino, esperando poder enfrentar mis miedos,  pero aun me  hacen esperar no estoy seguro porque aun me dan más tiempo pero así es y debo aceptar….

El Sexto Palacio II

domingo, 13 de marzo de 2011


…. Veo una gran calzada que a sus lados hay estatuas de héroes del pasado y del futuro, camino con cuidado y alerta.
Después de varios minutos me detengo frente a la estatua del que al parecer fue un gran guerrero, tenía un gran escudo con unos símbolos desconocidos para mi, un yelmo que parecía muy pesado y fuerte, una armadura la cual lo hacía ver más robusto, en su mano derecha empuñaba una gran espada, y  atravesando su cuerpo un arco y a un lado el carcaj lleno de flechas.
Continúe mi camino, y llegue a un lugar donde había una puerta, con una inscripción que decía “solo los valientes que no le temen a la muerte y se consideran capaces de todo pueden entrar”, regrese mi vista hacia  la calzada y supuse que todos los héroes que estaban ahí habían entrado por esa puerta, entonces sin dudarlo entre.
Al entrar había una mesa, al centro un papiro, lo tome y leí “Eres muy valiente para estar acá, ahora te invito que tomes la armadura y las armas que tú quieras, y te dirijas a la cumbre de la montaña ahí estará tu recompensa, pero elige bien tu armadura y tus armas que seguro encontraras obstáculos en el camino”. Había una gran sala, con multitud de armaduras y armas, eran tantas que no sabía cual tomar, después recordé el héroe que vi en el camino, y decidí equiparme igual.
Tome la armadura completa y las armas tal como lo había visto antes, después me dirigí a la siguiente sala, había un gran mapa, observe con cuidado como debía subir la montaña. Finalmente llegue a una gran puerta, y al estar yo cerca se abrió y vi finalmente la montaña, la cual era casi perfectamente rectangular, en la base, era verde más arriba era gris y finalmente blanco.
Me asegure bien la armadura y inicie mi camino hacia la cumbre.

Entonces iniciamos

       Un año más para la historia, un año que, aunque para mí no fue del todo malo quedara muy marcado para siempre en mi memoria. Hace u...

 
TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS